PDF Print

Editorial

Written by GOLGOTAonline   
Thursday, 26 January 2012 18:39

Comienza el año 2012 muy acompañado por profecías catastróficas, algunas hasta el extremo de afirmar que este año el mundo y la humanidad llegarán a su fin, pero, para tranquilidad de todos eso no sucederá, al menos en este año. La fecha del 21 de diciembre 2012 no representa el fin del mundo, sino la alineación geodésica y astronómica del eje de precesión de la Tierra, con su línea ecuatorial y con el plano de la eclíptica del sol. Ese movimiento, que obedece a la inclinación de la Tierra, tiene una duración de 25,625 años, dentro de un gran movimiento elíptico que, al ser tal, puede ser dividido en dos fases iguales. A su vez, ese gran movimiento puede ser dividido en 5 fases de 5,125 años cada una, que es cuando se armonizan el calendario lunar y el calendario solar.

Los mayas lograron calcular la duración de todo el gran movimiento y de esas cinco fases, que ellos llaman “soles”, y plasmaron, en un calendario que hoy se conoce como el Códice Dresde, la duración del último sol, que va del año 3,116 antes de Cristo, al 2012 después de Cristo. El hecho de que el calendario maya concluya a finales de este año es lo que llevó a muchos a hablar del fin del mundo. Nada más equivocado y gratuito.

Lo que sí es cierto, es que el movimiento de precesión, al acercarse a este punto, provoca una serie de alteraciones climatológicas fruto, entre otras causas, del multiplicarse de explosiones volcánicas submarinas y del consecuente incremento de humedad atmosférica. Dicha alineación, que los mayas y los egipcios calcularon con admirable precisión, provoca también una variación en las ondas electromagnéticas que llegan a la Tierra, la que traerá muchos desastres naturales. Ya en este momento la NASA y el Centro Nacional de Investigaciones Atmosféricas anuncian que hacia finales de este año el ciclo de inclemencias naturales será entre el 30 y el 50 por ciento más intenso que el ciclo del año pasado, por lo que se sumarán colapsos en las telecomunicaciones, los GPS, los satélites, los teléfonos celulares y la electricidad. A esto añádase que en este año se invierten los polos magnéticos del sol, acontecimiento que sucede cada once años. Esto hará que se intensifiquen las tormentas solares, que también habrán de repercutir en nuestro planeta.

Después de todo esto, en el año 2013 volverá la calma y se reanudará la vida normal de nuestro planeta.

En GOLGOTAonline invitamos a nuestros amables lectores y suscriptores a confiar en la misericordia y en la providencia divinas y a estar seguros de que Dios, Creador del cielo y de la tierra, no nos creó para destruirnos, sino para amarnos. Al lo largo de este año tratemos de corresponder a ese amor que el Padre de los cielos tiene por nosotros, sus hijos.