|
La predicación eclesial ha dejado un poco de lado la estrategia de la “catequesis”, implementada en los primeros mil años del cristianismo, poniendo más énfasis en la enseñanza “moralista” y “dogmática” durante el segundo milenio. Se entiende por “catequesis” la enseñanza que provoca una resonancia y deja un eco en quien la recibe, para que a su vez la transmita bajo las más variadas formas.
Tal vez por eso, se vive hoy, simultáneamente, una especie de cansancio y de despertar religioso. Los místicos son el activo más rico de la Iglesia en el campo teológico y en el campo catequético, pues con un mínimo de formulaciones doctrinales han logrado expresar la esencia de Dios: Amor. Urge propagar este concepto porque es la confesión fundamental del cristianismo, y porque crea comunidad al sabernos amados, hijos, amigos y con capacidad de vivir la vida de Dios.
Con este fin, un grupo de laicos nos hemos propuesto esta forma electrónica de difusión espiritual, no para defender ó cuestionar posiciones morales ó doctrinales, sino para provocar que las personas se relacionen íntimamente con Dios y solidariamente con los demás. Si lo encuentras útil e interesante, lo puedes reenviar ó imprimir para que otros también lo reciban. Es necesario hacer que realmente “los creyentes crean”. El conocimiento de la verdad vence la mentira y nos hace libres, pues permite vencer al egoísmo. Esperamos que esta propuesta te sea útil. Son reflexiones sencillas acerca de temas religiosos y místicos que quieren ofrecer un bálsamo espiritual para el sufrimiento que, queriéndolo ó no, todos compartimos en Gólgota con el crucificado. El deseo de Dios engrandece al hombre en lugar de disminuirlo. Siempre, y en todas las circunstancias de vida.
|