 Febrero 2008 | | | Al comenzar este año de 2008 muchos se preguntan ¿qué está pasando? Y pareciera que el común denominador es que nadie es capaz de señalar la causa y el término de lo que estamos viviendo. Se caen los mercados en todo el mundo, por temor a la recesión, pero nadie sabe donde se origina, cuánto va durar y cuáles serán las pérdidas por la misma, o lo que nos vaya a afectar en lo personal o lo familiar. Avanzan las legislaciones que atentan contra la vida y la moral, y no sabemos cuáles son los propósitos y cuáles serán las consecuencias de tales decisiones. Se multiplican los desastres naturales y los científicos se debaten, unos afirmando el calentamiento global, y otros el enfriamiento del planeta. Los políticos mienten de forma sistemática respecto a la situación internacional para justificar crecientes atropellos y, cuando salen a la luz sus falsedades, no hay quien los llame a cuentas y todo queda en la impunidad, a pesar de que ello haya tronchado miles de vidas humanas. Se constata que la civilización está en riesgo como nunca lo había estado, y nos da la impresión de no saber dónde estamos parados. Es aquí donde se planta luminosa la certeza y la solidez de la cercanía y el amor de Dios. Él no abandona nunca a su criatura, Él está cerca con su amor de Padre incluso en los momentos en que experimentamos el aparente abandono. Cuando la pequeña barca de los discípulos parecía zozobrar en medio de la tempestad, situación que les llevó a exclamar “sálvanos, que perecemos”, es cuando el Maestro nos tiende la mano y da la orden de que las aguas enmudezcan y se callen. Dos realidades saltan a la vista: que si vivimos en el desasosiego y la incertidumbre, es por causa nuestra. Dios no castiga, pero permite que el hombre coseche todo el mal que ha sembrado a lo largo de la historia. Y, lo segundo, que lo permite para nuestro bien, pues siempre estará dispuesto a sacar bien del mal, a permitir el sobresalto y la congoja para purificarnos, crecer en la esperanza y acercarnos más a Él. Es en esta línea de la esperanza donde GOLGOTAonline quiere poner su granito de arena, suscitando confianza y transmitiendo pequeñas gotitas de reflexión. Un servicio pequeño, que cumple un año precisamente con este envío, pero que quiere sumarse al esfuerzo que muchos otros cristianos y hombres de buena voluntad están haciendo para ayudarnos a volver a lo esencial, a lo bueno y verdadero.Ese es nuestro propósito y ese es el deseo que queremos transmitir en este año que comienza, para que en medio de la vorágine podamos escuchar con fuerza las palabras de Cristo: “Yo he vencido al mundo”. | | | | | Dios es la Belleza Luciano Barp Fontana Consta que Dios no quiere a las criaturas porque son. Las criaturas son, porque Dios las quiere. Así que Dios es amabilísimo por su Bondad y, por ello, Él es también admirable por ser bellísimo. Leer más... La vida atacada por una ciencia falta de ética Adolfo León Orozco Torres El problema de las implicaciones éticas del uso de ciertos adelantos científicos ha sido a menudo hecho a un lado por cuestiones sociales, económicas o del ego de ciertos científicos a quienes no les importan los aspectos éticos con tal de llevarse la primicia de una idea o de un experimento o de un tratamiento médico. Leer más... ¡Basta de Silencios! Luis Eduardo López Padilla Hoy en día existe un mal que hoy corroe a Occidente: un mal que, disfrazado bajo los ropajes de la democracia, trabaja por la abolición del hombre, el despojo de lo que es más intrínsecamente humano y la instrumentalización de nuestros derechos más inalienables. A través del laicismo radical –que en el fondo sólo conduce a la desesperanza más radical- promoviendo el camino del aborto, del divorcio express y las ideologías de género que pretenden manipular la educación de los jóvenes, no se llega a ningún destino digno del hombre; al contrario, se violan sus más elementales derechos naturales. Y entonces es común oír a esos politiqueros de segunda -que no saben nada de Filosofía del Derecho- arengando torpe y equívocamente la frase del evangelio: «Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios» (Mt 22, 21). Pero, ¿qué es lo propio del César? Las cosas temporales, las realidades terrenas; pero no, desde luego, «los principios de orden moral que surgen de la misma naturaleza humana» (Dignitatis Humanae, 14c). La misión que Cristo confió a su Iglesia no es de orden político, económico o social, pero «comprende los fundamentos éticos del orden temporal», e incluye el poder dar juicios sobre la moralidad de concretas situaciones y actuaciones temporales (Gaudium et Spes, 76c). No nos hallamos ante una «intromisión» de la Iglesia en los asuntos del César, sino ante una denuncia de los atropellos del César, que en su soberbia no vacila en pisotear los fundamentos éticos del orden temporal. Leer más... Los que creemos en Cristo Roberto O’Farrill Corona Se sabe que Cristo fundó una sola Iglesia, que pidió a sus seguidores que se amaran unos a otros y que eso les distinguiría de los demás; pero también se sabe que con los años hubo diferencias entre ellos, que acabaron en discusiones, enfrentamientos, rompimientos y separaciones, primero entre las iglesias de oriente y de occidente y luego en el seno de la Iglesia. Leer más... Las fechorías de Satanás Carlos Trillas Cuando escuchamos hablar de Satanás siempre nos imaginamos un monstruo de los que aparecen en esas películas acartonadas que solamente producen miedo a un pequeño de tres o cuatro años. Mefistófeles, Moloch, Lucifer, el Diablo o de las muchas otras maneras que la literatura ditirámbica designa al maléfico, que no es otra cosa que la forma mas concreta de tratar de describir y llamar al hacedor del mal. Leer más... Amor y misericordia Eduardo Sastré de la Riva Arribamos al llamado mes del amor y de la amistad, quizá porque la celebración más popular de este segmento del año es el “Día de San Valentín” al que las estrategias comerciales han referido a esos dos grandes sentimientos. Leer más... Papel de México en nuestros días José Alberto Villasana Refiriéndose al legado que la Virgen María dejó en el cerro del Tepeyac, Octavio Paz diría que “una imagen hizo en México más que todas sus revoluciones”. Y el Papa Benedicto XIV aplicó a la nación mexicana la sentencia bíblica que se refiere a Israel, non fecit taliter omni natione (Dios no hizo cosa semejante con ninguna otra nación). Leer más... | | | | | Pasando la prueba con la Palabra de Dios Elías Tamez Esparza <<En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y le dijo: “Escúchenme todos y entiéndanme. Nada que entre de fuera puede manchar al hombre; lo que sí lo mancha es lo que sale de dentro”. Cuando entró en una casa para alejarse de la muchedumbre, los discípulos le preguntaron qué quería decir aquella parábola. El les dijo: “¿Ustedes también son incapaces de comprender? ¿No entienden que nada de lo que entra en el hombre desde afuera puede contaminarlo, porque no entra en su corazón, sino en el vientre y después, sale del cuerpo?” Con estas palabras declaraba limpios todos los alimentos. Luego agregó: “Lo que sí mancha al hombre es lo que sale de dentro; porque del corazón del hombre salen las intenciones malas, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las injusticias, los fraudes, el desenfreno, las envidias, la difamación, el orgullo y la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y manchan al hombre”>> (Mc 7, 14-23). Leer más... | | | | | Con inmensa alegría informamos a nuestros lectores que el Papa Benedicto XVI ha concedido Indulgencia Plenaria con motivo del 150° Aniversario de las apariciones de la Virgen de Lourdes. Podrán obtener esta Indulgencia quienes, del 2 al 11 de febrero de 2008 veneren la imagen de Nuestra Señora de Lourdes participando en un acto piadoso y concluyendo con el Padre Nuestro, el Credo y la invocación a la Santísima Virgen María, además de la confesión y la comunión. Así mismo, los ancianos, enfermos y quienes por causa legítima no puedan salir de su casa o del lugar donde se encuentren, recibirán la Indulgencia Plenaria si, rechazando todo pecado y con el propósito de cumplir cuanto antes sea posible las condiciones mencionadas, hacen una visita espiritual a la Virgen o rezan el Rosario. La Indulgencia Plenaria es una gracia que nos hace participar del tesoro de la Iglesia que son los méritos de Nuestro Señor Jesucristo, de la Santísima Virgen María, de todos los santos y de todas las almas buenas que aún peregrinan en este mundo y hacen de su vida una ofrenda al amor misericordioso de Dios, haciendo una entrega de sus sufrimientos y de sus obras buenas. La Indulgencia Plenaria conlleva el perdón no solo de nuestros pecados, sino también de las culpas acarreadas por los mismos, y se aplica a nosotros mismos o a otras almas que se encuentran en el Purgatorio, estado de purificación previo a la entrada a la gloria del Cielo. | |
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