| | Nos encontramos en el Adviento de Nuestro Señor Jesucristo, en espera de su milagrosa y salvadora llegada. Pero no solo litúrgica y conmemorativamente, proyectado hacia el pasado, sino en vistas al futuro, en la expectativa de su retorno como juez y rey soberano. Estamos en el Adviento de su “Parusía” o manifestación gloriosa. A lo largo del Antiguo Testamento, el pueblo elegido vivió en la expectativa del Mesías, el cual habría de venir para fundar su reinado universal en la Tierra. No entendieron, a pesar de que los profetas lo repitieron una y otra vez, que antes de su venida reinante habría una venida previa, no en su índole de realeza, sino en su condición humilde y sufriente, y de aparente derrota final en la cruz, para depositar la semilla de ese reino, para “invitarnos” a él de forma respetuosa. Hoy día, a los cristianos nos pasa exactamente al revés. Aceptamos que Jesús de Nazaret, nacido en el vientre virginal de María en Belén, fue realmente el Mesías esperado, pero se nos ha olvidado la promesa de que tiene que volver para regir el mundo con justicia y los pueblos con rectitud. La crisis financiera y política internacional, la invadente descomposición moral, el desbordamiento de la violencia, la injusticia y la impunidad, los desastres y calamidades naturales, la corrupción de nuestras autoridades en el más alto nivel, la falsedad generalizada y la envilecedora mutilación de las libertades, el abandono de la razón y las vejaciones contra la dignidad humana, todo ello en un incremento rampante, exponencial y alarmante, van haciendo mella en nuestros espíritus y van sembrando la duda acerca de si ese reino de Jesucristo realmente se dará algún día en este mundo. Y, sin embargo, es precisamente la descomposición, el colapso de la civilización y el caos, los que nos dan la certeza de que esa manifestación gloriosa del Redentor está ya próxima, estando escrito que el aparente triunfo del mal, durante siete años, sería uno de los elementos que preceden inmediatamente el retorno de Cristo. Por ello, GOLGOTAonline renueva su compromiso con la buena nueva del Evangelio, en la más tradicional línea de la catequesis y la mística católica, sabiendo que en la milenaria espiritualidad de la Iglesia se nos ofrecen los tesoros inagotables de la salvación. Es por ello que, en las vísperas del 2009, y en el gozo de celebrar un año más el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, queremos hacer que resuenen, a través de nuestra humilde colaboración, las palabras de Juan Pablo II El Grande: “No temáis, abrid de par en par las puertas a Cristo”. Es por ello que deseamos a todos nuestros lectores las más santas Navidades, y un sinnúmero de bendiciones para el año que se abre. Solo en la certeza de que el triunfo de Jesucristo se dará a pesar de todo lo que presenciamos, estaremos abonando a ese éxito decisivo y perentorio que ya está a la mano. ¡Ven Señor Jesús!. | |
| | Decálogo de la familia cristiana Jesús Ma. Bezunartea, O.F.M. Cap. Comentábamos el mes pasado el problema serio que nuestras familias están enfrentando, al ver que las bases sobre las que se funda, están siendo minadas, de manera que se cuestiona en muchos ambientes y lugares si la familia es una institución que merezca subsistir. Aunque en muchos casos, este cuestionamiento sea más teórico que real, sin embargo, el daño que se le está haciendo tiene consecuencias muy negativas y quizá irreversibles. Leer más... El Gato Carlos Escorza Ortiz El pasado nos marca, nos da identidad, incluso hay quienes han llegado a decir que “ignorar el pasado es estar condenado a repetirlo” y es cierto, cuando logramos comprender la lección del pasado, es que vamos hacia adelante. Leer más... Dios se hace esperar Roberto O’Farrill Corona Ha terminado el Año litúrgico con la festividad de “Cristo Rey del Universo”. El nuevo año de la liturgia comienza con el primer domingo de Adviento, con el que inicia este tiempo que se caracteriza por ser un Tiempo de Espera y que tiene duración de unas cuatro semanas con énfasis en los cuatro domingos previos a la Navidad.
Leer más.. Fundamentos de la justicia como virtud social Luciano Barp Fontana Hace 60 años la Organización de las Naciones Unidas (ONU) proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos (10 de Diciembre de 1948). “GOLGOTAonline” conmemora este importante acontecimiento con una reflexión sobre la justicia. Leer más... Encuentro de azules Carlos Trillas Una tarde frente al mar me encontré rodeado de una verdadera gama espectral de matices azules que iban desde el azul aqua-marina hasta el azul rey, y se mezclaban en una especie de neblina que homologaba el paisaje y dejaba ver el azul índigo mezclado con un azul profundo del firmamento. Leer más... Los dos Advientos José Alberto Villasana. La mayoría de los cristianos ha olvidado el dogma esencial de la fe, que es la segunda venida de Cristo en su condición reinante. Casi todos sitúan la Parusía (retorno glorioso de Jesús) en coincidencia con el fin del mundo y el juicio universal, para lo cual falta todavía mucho. Leer más... | |
| | Pasando la prueba con la Palabra de Dios Elías Tamez Esparza  “En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espíritu Santo, profetizó diciendo: Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo, y ha hecho surgir a favor nuestro un poderoso salvador en la casa de David, su siervo. Así lo había anunciado desde antiguo, por boca de sus santos profetas: que nos salvaría de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos aborrecen, para mostrar su misericordia a nuestros padres y acordarse de su santa alianza. El Señor juró a nuestro padre Abraham concedernos que, libres ya de nuestros enemigos, lo sirvamos sin temor, en santidad y justicia delante de él, todos los días de nuestra vida. Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar sus caminos y a anunciar a su pueblo la salvación, mediante le perdón de los pecados. Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombras de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la paz” (Lc 1, 67-79).. Leer más... | |