| | La situación por la que atraviesa la nación mexicana, de ingobernabilidad, corrupción, inseguridad, destrucción económica y moral, ha llevado a un grupo de laicos a organizar una campaña nacional de oración por la paz y la conversión de México, la cual comienza en el interior de cada uno con el compromiso personal de orar diaria e intensamente, y que culminará con la consagración de México al Sagrado Corazón de Jesús y al Doloroso e Inmaculado Corazón de María. El fundador y promotor de esta Misión es el laico inglés John Rick Miller, quien ha logrado ya la consagración de varias naciones, con inmediatos y tangibles frutos de paz y de conversión personal y social. GOLGOTAonline, consciente de que nada podemos hacer sin la oración, y de que hemos llegado ya al límite, en una situación en que nada puede hacer ni el gobierno, ni las corporaciones policiacas, ni los legisladores, ni institución alguna, debido a que la causa de todo el mal que padecemos es el habernos olvidado de Dios, ha decidido apoyar fervientemente esta Misión, invitando a todos nuestros lectores a apoyar y difundirla con verdadera urgencia. Como meta nos hemos propuesto que cada uno difunda el compromiso a otras quince personas, pero no importa si son menos, o si es uno solo. Es simplemente una meta para estimularnos y difundir lo más posible. Cada uno puede bajar gratuitamente el tríptico de Internet, en el cual vienen las oraciones y los formatos de inscripción. También pueden suscribirse directamente a nivel personal allí, en la página de la Misión. John Rick Miller estará en México la tercera semana de diciembre para sostener diversas entrevistas en radio y televisión. El sábado 19 habrá Misas de consagración para personas y familias en todo el país. La del D.F. tendrá lugar en la Antigua Basílica de Guadalupe (Templo Expiatorio a Cristo Rey) a las 10:00 AM. El sitio para conocer más y descargar gratuitamente el material es: www.porelamordediosentodoelmundo.org Las oraciones tienen el Imprimatur del Cardenal Primado de Colombia, Pedro Rubiano Sáenz. Estamos seguros de que si todos nos comprometemos, pronto comenzaremos a ver que las cosas sí empiezan a cambiar. | |
| | Cristo Rey: que nadie se confunda Luis Eduardo López Padilla En el año de 1925, accediendo a una solicitud firmada por más de 800 obispos, el Papa Pío XI instituyó para toda la Iglesia la festividad de Cristo Rey, fijada para el último domingo del mes de octubre. Esta nueva invocación de Cristo, nueva y sin embargo tan antigua como la Iglesia, tuvo muy pronto sus mártires, y México tuvo el honor de ser la primera nación que proclamó a Cristo Rey, no sólo litúrgicamente sino en plenitud, uniendo su sangre a la de Él, ya que esta nación de México fue creada por Dios para María de Guadalupe, y ella la quiere para Cristo, y así se cumplirá la promesa de la esperanza cifrada en este continente. Efectivamente, la persecución que la masonería desató en México con la ayuda de un imperialismo extranjero, derramó la sangre de muchos mártires, sacerdotes, soldados, laicos jóvenes de acción católica y aún mujeres que murieron al grito que retumbaba día a día en el cielo de ―¡VIVA CRISTO REY!‖. A partir de entonces la Iglesia enarbola la siguiente verdad de fe: Cristo es Rey, y lo es por tres títulos, cada uno de ellos de sobra suficiente para conferirle un verdadero poder sobre los hombres. Es Rey por título de Nacimiento, por ser el Hijo verdadero de Dios omnipotente, Creador de todas las cosas; es Rey por título de Mérito, por ser el hombre más excelente que ha existido y existirá sobre la faz de la tierra, y es Rey por título de Conquista, por haber salvado con su doctrina y con su sangre a la humanidad de la esclavitud del pecado y del infierno. Y muchos dirán: eso está muy bien pero eso es un simple ideal y no una realidad. Eso se cumplirá en la otra vida o en un tiempo muy lejano a nosotros, pero hoy en día... los que abundan no son los mansos ni humildes de corazón, como Cristo, sino los violentos; los que mandan no son los pobres, sino los que tienen dinero y poder; los que mandan no son los católicos, sino los masones. Mas aún, muchos hoy en día no hacen caso al Papa, no lo obedecen, incluyendo a no pocos obispos y a no pocos cardenales, ¿Concuerda todo esto acaso con algún reinado de Cristo?. Leer más... La Encarnación histórica de Jesús Julieta Castañeda Erazo A propósito de la dignidad del hombre como hijo de Dios, en la que se puede apoyar la aceptación de todo ser humano –sin discriminación alguna- y sin pretender hacer una apología del pueblo judío, es necesario esclarecer acerca del origen humano de Jesús –el Hijo de Dios-. Pues, se puede advertir todavía un antisemitismo latente; es preocupante, porque incluso Hitler tenía intenciones aparentemente “muy nobles y cristianas”. Leer más... En la noche dichosa Roberto O’Farrill Corona “¡Oh noche amable más que la alborada, oh noche que juntaste Amado con amada, amada en el Amado transformada!” escribe San Juan de la Cruz, cuya memoria litúrgica celebramos el 14 de diciembre, y define así lo que sucedió aquella noche, la más brillante del año, la más dichosa, la noche que fue testigo del acontecimiento que nadie es capaz de comprender. Es la noche que une el Cielo con la Tierra, lo Divino con lo humano. Leer más... Gracia y pecado Luciano Barp “Donde haya odio, lleve yo amor. Donde haya ofensa, lleve yo perdón. Donde haya discordia, lleve yo unión. Donde haya duda, lleve yo fe. Donde haya error, lleve yo verdad. Donde haya desesperación, lleve yo esperanza. Donde haya tristeza, lleve yo alegría. Donde haya tinieblas, lleve yo luz”. (San Francisco de Asís, 1182-1226). Leer más... El Jarro Carlos Escorza Uno de los sentimientos o más bien palabra que más se usan y que en muchos momentos confundimos su sentido es el amor. Una palabra empleada para relacionarla con muchas cosas, momentos y situaciones, y que si bien es cierto puede aplicarse a casi todo, en ocasiones puede mal usarse y por lo tanto convertirse en algo contrario a si misma. Leer más... Hemos dejado escapar la Esperanza de la Caja de Pandora Margarita Aguirre La leyenda de la Caja de Pandora es algo que me ha hecho reflexionar en lo que vivimos ahora, en el 2009. Leer más... El Espíritu Santo y el nuevo Adviento José Alberto Villasana Hace poco más de dos mil años, cuando la humanidad llegaba a la “plenitud de los tiempos”, el Espíritu Santo preparaba el corazón de los hebreos para la inminente llegada del prometido Mesías, descendiente de la tribu de David que nacería de una mujer virgen en un poblado llamado Belén. Leer más... El matrimonio de parejas del mismo sexo Gabriel García Colorado / Carlos Montiel 1. Es preciso actualizar el derecho de familia y sobre todo la protección del niño. En Francia y otros países se ha decidido descartar el matrimonio homosexual porque llevaría irremediablemente a la adopción de niños por parejas del mismo sexo. Es decir “no se trata de satisfacer una reivindicación de adultos”, sino otorgar certidumbre jurídica a los menores. No corresponde a los legisladores provocar que algunos hijos sean de padres del mismo sexo. Leer más... El Sol de Justicia Margarita Iturbide Como cada año, en medio del Adviento que nos prepara a la Navidad, festejamos a Santa María de Guadalupe, que lleva en su vientre a Jesús que nacerá el 25 de diciembre. Es precisamente su maternidad la característica que más ha enganchado a todos los mexicanos que se sienten arropados bajo su manto. Leer más... Navidad, la fiesta del Cielo con la Tierra Eduardo Sastré de la Riva Me atrevo a pensar y a decir que la Navidad, el nacimiento anual del Hijo de Dios en la Tierra y en el corazón de todos los hombres y mujeres que con el corazón dispuesto lo esperan, es la festividad más grande de la Cristiandad, pues sin ella no puede haber ni Jueves, ni Viernes, ni Sábado Santos ni tampoco Domingo de Resurrección. Es la Navidad el principio y el fundamento de la gran promesa de reconciliación de Dios con los hombres pecadores y el gran regalo que Jesús nos da con su vida pasión, muerte y resurrección y que no es otra cosa que darnos la Vida Eterna. Leer más... Decálogo de la vida familiar cristiana (II) Hno. Jesús Ma. Bezunartea 6. Celebrar las fiestas principales en familia. Es algo añadido a la celebración semanal del domingo. De la misma forma que en una familia, en una ciudad o comunidad humana hay fiestas especiales más solemnes, también en el calendario cristiano de la Iglesia hay tiempos y días muy significativos, como son Adviento, Navidad, Epifanía o Reyes, Cuaresma, Pascua, Pentecostés. La Iglesia nos motiva para celebrar estos tiempos con prácticas especiales, que ayudan individual y comunitariamente a enriquecerse espiritualmente. Hay también prácticas que tienen relación particular a la familia, como son la Corona de Adviento, las Posadas, el Nacimiento y el Árbol de Navidad y el acostar el Niño, los Reyes, la levantada del Niño. El tomar la ceniza para la familia es también oportunidad para tomar conciencia del inicio de Cuaresma y programar alguna actividad familiar: alguna penitencia compartida en las comidas o bebidas, en las horas de Televisión u otras diversiones, en el rezo del Vía crucis, en recibir el sacramento de la reconciliación.. Leer más... | |
| | Jesús me reta Fr. Jack Wainain Jesús me reta cuando: Leer más... Pasando la prueba con la Palabra de Dios Elías Tamez Esparza “Cristo vino al mundo de la siguiente manera: Estando María, su madre, desposada con José, y antes de que vivieran juntos, sucedió que ella, por obra del Espíritu Santo, estaba esperando un hijo. José, su esposo, que era un hombre justo, no queriendo ponerla en evidencia, pensó dejarla en secreto. Mientras pensaba en estas cosas, un ángel del Señor le dijo en sueños: “José, hijo de David, no dudes en recibir en tu casa a María, tu esposa, porque ella ha concebido por obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y le pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca de su profeta Isaías: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz a un hijo, a quien pondrán el nombre de Emmanuel, que quiere decir Dios-con-nosotros. Cuando José despertó de aquel sueño, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y recibió a su esposa. Y sin que él hubiera tenido relaciones con ella, María dio a luz a un hijo y él le puso por nombre Jesús”. (Mt 1, 18-25) Leer más... | |