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En el momento en que Dios decidió realizarse en la Creación, en Jesús, en cada uno de nosotros, todo lo llevó a cabo por medio de un proyecto: Su Proyecto Divino.

El contenido de éste y su efecto como Palabra, es “Vida”, la cualidad divina por  excelencia la descripción del ser del Padre (Jn 6, 57: “Como a mi me envió el Padre que vive y yo vivo por el Padre, también aquél que me coma vivirá por mí”). El núcleo y la finalidad de la obra creadora, la comunicación de vida, colocada en el prólogo del evangelio, debe leerse en esa clave. De hecho, tal es la misión de Jesús  (Jn 10,10 “Yo he venido para que tengan vida y en abundancia”), comunicar la vida al hombre hasta la plenitud.

Por estar la Vida contenida en el Proyecto Divino, según el cual ha sido creado, el anhelo de vida es constitutivo de su ser. El hombre percibe que está destinado a la plenitud y que tal debe ser el objetivo de su existencia y actividad.

Desde mi reflexión personal, y en la experiencia de las formaciones permanentes en donde he tenido el gusto y alegría de acompañar a comunidades de religiosas de la “Familia de la Cruz” (Misioneras de la Caridad de María Inmaculada-MCMI), he ido haciendo unos apuntes donde creo que el realizar un proyecto de vida implica ante todo tener presente los siguientes puntos:

Las tres virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad
Fe: Porque sin ella no se tiene la fuerza para continuar y seguir encontrando el sentido de la Vida.
Esperanza: Porque el cristiano siempre está en la espera, en el: “ya, pero todavía no…”.
Caridad: Desde su raíz de “Cáritas, igual a  Amor, y como diría San Pablo en su carta a los Corintios:“Sí no tengo amor, nada soy”.

Discernimiento e Introspección personal de la comunidad donde el cristiano se proyecta. Aquí entrarían preguntas tales como: ¿Quién soy?, ¿Dónde estoy, en qué etapa de la vida vista como una misión? ¿Qué estoy haciendo?, es decir, observar detenidamente los principales proyectos actuales en los que trabaja y sí están siendo fructíferos.

Clarificación de valores: Son las directrices que darán para abrir la brecha necesaria entre las metas y los objetivos perseguidos. Hay diversos valores, tales como los espirituales, afectivos, intelectuales, morales, sociales, físicos, económicos

Una guía que contemple las diversas dimensiones de la persona y sea elaborada con un contenido flexible, alcanzable, congruente a lo que vive esa persona y puede ir desde:
Lo que quiere alcanzar en su área espiritual, es decir en la praxis de sus experiencias espirituales y de comunidad.
¿Qué modelo es el que estoy buscando vivir, es decir qué Cristo es el que está viviendo en este proyecto de vida?

Por ejemplo, sí se vive en una comunidad religiosa, revisar al fundador o fundadores, según el caso, quienes dieron una visión o interpretación de la vida de Jesucristo, quien visto como un prisma, refleja uno o varios lados y ayude a tener presente los lazos fuertes en las virtudes, los hábitos, los valores, la forma de hacer, orar, pensar, sentir, meditar, contemplar, y la vocación a que la vida religiosa sea cada día una nueva aventura por vivir y adentrarse a ella sin temor alguno. Sí es el caso de la vida seglar o del laico, también, hacer un alto, y entrever pausadamente quién es el Jesús que quiero que sea mi acompañante y compañero en este Camino de la Vida.

Definir tiempos considerables para llevar a cabo el proyecto de vida (corto, mediano o largo plazos); los medios de todo tipo con los que se cuenta; los valores para su realización en el “aquí y el ahora”; reconocimiento de los talentos que se tienen y se pueden potenciar aún más en el proceso.


CONCLUSIONES:

Es pues el Proyecto de Vida:

Un ciclo constante, es estar creando y re-creando a cada momento las experiencias que la vida misma va dando y mostrando como parte de crecimiento interior que va solidificando con temple a la persona que le va dando el moldeamiento como un escultor a su obra.

Un detenerse y hacer un alto en la vida para reconocer por dónde se está caminando y encontrar estrategias que sean plausibles, verdaderas y probables.

Es importante porque ayuda a acrecentar la vida interior y la comunión con las demás personas que nos rodean, lo cual forja el carácter y se proyecta con una mejor autoestima, comunicación y convivencia humana.

Revisar los pilares reales donde está sustentada y estructurada la vida misma, y la de la comunidad en donde se viven esas experiencias de encuentro (religiosa, de oración de apostolado, familiar, etcétera).

Porque la Vida no ha sido improvisada, sino que tiene todo un ritmo como una sinfonía, una cadencia, una armonía, y en esa dinámica, quien busca detenerse para tejer un proyecto de vida, permite que la urdimbre de lo Divino se proyecte a través de cada acto, cada oración, cada momento, en la Plenitud del Jesús Vivo y encarnado en cada uno de los que nos hacemos llamar: “Cristianos”, a la cual estamos siendo llamados en el ayer, hoy y siempre…


Gabriela Loera Harfush: Laica. Casada. Miembro del “Apostolado de la Cruz”. Mtra. en Educación Humanista (UIA). Profesora universitaria en el área de Humanidades. Consultora en Desarrollo Humano y Psicología Gestalt.

Catequesis del Papa sobre el Sínodo de la Familia (25/03/2015)

En una Plaza de San Pedro que parecía un mosaico multicolor de paraguas, los participantes en la Audiencia General de este 25 de marzo recibieron una estampita con la oración del Santo Padre para invocar la ayuda de la Sagrada Familia en el camino sinodal de la Iglesia dedicado a la familia, con especial atención a las más necesitadas o heridas, y "por el bien de todos".

Audiencia General (25/03/2015)

En su catequesis hecha oración, en la última etapa cuaresmal - en el día en que la Iglesia celebra de forma solemne la Anunciación, comienzo del misterio de la Encarnación - el Obispo de Roma pidió este 25 de marzo que "en todo el mundo se rece por las familias y por el Sínodo, para que todos tengan conciencia del carácter sagrado e inviolable de la familia". Y recordó el aniversario de la encíclica Evangelium vitae, que san Juan Pablo II firmó el 25 de marzo de 1995.

HOMILÍA DEL PAPA (24/03/2015)

Aceptar el estilo de Dios

Que la gracia que trae consigo la Semana Santa ayude a los cristianos a aceptar la ayuda que Dios nos da y también el modo con que lo ofrece, sin críticas ni objeciones. Es la enseñanza que el Papa Francisco ha ofrecido basándose en las lecturas litúrgicas de este 24 de marzo.

Ángelus del 22/03/2015

 VIDEO COMPLETO, EN ESPAÑOL

En ocasión de la oración dominical del Ángelus y también en varias otras ocasiones, el Papa Francisco ha instado repetidamente a los fieles a llevar siempre consigo un pequeño Evangelio de bolsillo para releer y meditar las palabras y acciones de Jesús. Para ayudar a poner en práctica esta invitación, este 22 de marzo en la Plaza de San Pedro, con motivo del Ángelus, se distribuyeron gratuitamente a los fieles reunidos en la plaza miles de evangelios de bolsillo.

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